Tema 20 - Oposición CNP


DROGODEPENDENCIAS

Drogodependencia: CONCEPTOS DE DROGA, CONSUMIDOR, MÉTODOS DE ADMINISTRACIÓN, ADICCIÓN, DEPENDENCIA, TOLERANCIA, POLITOXICOMANÍAS. CLASIFICACIÓN DE LAS DROGAS.

1. DROGODEPENDENCIA

Droga es toda sustancia que, introducida en un organismo vivo por cualquiera de los mecanismos de administración clásicos o nuevos, tenga dicho producto utilidad terapéutica o no, sea capaz de producir una modificación en la conducta del sujeto, condicionada por los efectos inmediatos (psicoactividad) o persistentes, de tal manera que exista una evidente reincidencia al uso continuado del producto.

O bien: droga es cualquier sustancia que altera el estado de ánimo, la percepción o el conocimiento, y de la que se abusa con un aparente perjuicio para el individuo y para la sociedad. O también, droga es cualquier sustancia capaz de modificar la actividad del Sistema Nervioso Central (S.N.C.), (estimulándola, deprimiéndola, o perturbándola) y el comportamiento del individuo receptor; así como crear una situación en la que aquél necesite la administración reiterada del producto.

Factores o variables que influyen en el consumo de las drogas o del alcohol.

Las razones que llevan a una persona a la drogadicción son múltiples, no obstante pueden agruparse en las siguientes (Madden 1981):

1.- Factores medioambientales o socioculturales.
2.- Factores constitucionales.
3.- Las propiedades de las drogas.

FACTORES MEDIO-AMBIENTALES O SOCIOCULTURALES

- El valor real o supuesto de medicamento de la sustancia.
- La consideración de valor nutritivo de la sustancia.
- La razón utilitarista. Es decir, el efecto placentero que produce.

Los aspectos simbólicos que tiene la ingesta de alcohol y otras drogas:

1.- El ofrecimiento y aceptación de la sustancia (drogas o alcohol) entre personas es una señal de amistad. Un individuo que toma parte junto con otros en el consumo del alcohol y drogas se siente aceptado por ellos.
2.- Un grupo de personas reunidas en torno al alcohol y otras drogas simboliza unidad.
3.- El uso de alcohol u otras drogas se utiliza deliberadamente para confirmar un acuerdo, para sellarlo como si fuera un contrato.
4.- Los ritos de aceptación e iniciación se acompañan frecuentemente por el consumo de sustancias rituales.
5.- El ser adulto, la masculinidad, el ser miembro de una clase social o grupo está marcado por el uso o no uso de cierto ,tipo de bebidas o drogas.
6.- El rechazo de los valores sociales convencionales que dan énfasis al éxito, a la tradición y al status pueden expresarse mediante el uso de determinadas sustancias.
7.- Las religiones atribuyen significado al uso de cierto tipo de sustancias
(alcohol u otras drogas).
8.- El subgrupo de los delincuentes y desviados es más proclive a adoptar modelos de conducta no habituales en el uso del alcohol y las drogas.
9.- La ingesta de alcohol o el consumo de drogas pueden representar un intervalo de ruptura con el trabajo y las responsabilidades, pasando a un estado de relajación.

FACTORES CONSTITUCIONALES de la drogodependencia.

1.- La herencia.
2.- Los rasgos de la personalidad:
2.1.- Neurosis.
2.2.- Ansiedad.
2.3.- Depresión.
2.4.- Otros.

LAS PROPIEDADES DEL ALCOHOL Y LAS DROGAS

¿Qué es lo que hace que las drogas y el alcohol produzcan adicción mientras que otras sustancias como el agua o la leche no?.

La diferencia es que las cualidades inherentes del alcohol y las drogas determinan su facilidad para inducir abuso o dependencia, ya que los mecanismos neurotrasmisores son modificados por parte del alcohol y las otras drogas afectando activamente la función cerebral, con efectos transitorios sobre los procesos mentales.

2.1. DROGA

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), droga es toda sustanciaque ingerida por el cuerpo humano modifica el normal funcionamiento del mismo.

Desde el punto de vista policial se puede considerar como droga cualquier sustancia que altere el estado emocional, la percepción o la consciencia del individuo y que es usada indebidamente, causando perjuicios tanto a los que la consume como a la sociedad.

Las drogas han existido desde siempre en la humanidad y cada cultura tenía su propia droga (Oriente el opio, América de sur la hoja de coca, América central los hongos alucinógenos, África del norte el cannabis, Europa mediterránea el vino, etc.), pero éstas tenían un uso médico-mágico.

Con el avance de los tiempos, descubrimientos y movimientos culturales, se producen intercambios de todo tipo, los cuales afectan también a estas sustancias.

Esto lleva a que, junto a la difusión de productos agrícolas, etc., se difundan también las drogas y éstas lleguen a nuevas culturas y personas que hasta entonces no las conocían ni les daban el uso que inicialmente tenían, derivando casi siempre en un uso lúdico.

Estas drogas se mezclan con las propias de la cultura que las recibe y comienzan a aparecer los primeros fenómenos de politoxicomanías.

2.2. CONSUMIDOR

El término “drogadicto” se le puede aplicar al individuo que consume droga de una forma regular, sin embargo, el término consumidor en absoluto tiene por qué tener esta misma conceptuación.

La OMS distingue a este respecto entre:

- Consumidor experimental: aquél que prueba una o más drogas, en una ocasión o varias, pero que después no continúa con su ingesta. La motivación fundamental de este tipo de consumo es la curiosidad o las presiones de grupo.

- Consumidor esporádico: son los que intermitentemente usan la droga, sin que se llegue a crear en él una dependencia física o psíquica. Generalmente la consume en eventos concretos, tales como fiestas y reuniones y, la naturaleza de la droga o la forma de administrársela puede ser síntoma inequívoco para generar esta conceptuación: no es lo mismo consumir hachís que heroína, al igual que no es lo mismo fumarla que inyectarla.

- Consumidor habitual: es el concepto concreto de drogadicto, drogodependiente o toxicómano. Su conducta tiende a concretarse en el uso repetido de drogas y el deseo de continuar tomándolas.

2.3. MÉTODOS DE ADMINISTRACIÓN

Los efectos de las drogas dependen no sólo de su propia cualidad, sino también de la vía de administración. Cuando se habla de consumo de drogas cobra una gran importancia la vía de consumo, ya que, según sea una otra, así va a ser más rápido el efecto a nivel fisiológico y con mayor o menor rapidez se producirá la intoxicación.

Administradas las drogas por vías adecuadas producen efectos más placenteros e inmediatos, siendo su potencial adictivo más alto. El grado de peligrosidad de una droga varía igualmente según la vía por la que se ingiera.

Hay 5 vías de administración:

• Vía oral, en forma de ingestión, mascado o sublingual, tal como la cocaína o las drogas de diseño actuales.
• Vía pulmonar, inhalada y/o fumada. La vía pulmonar es la que permite que la sustancia llegue con mayor rapidez al cerebro, en menos de 10 segundos en la mayoría de las sustancias psicoactivas. En el tabaco o en el hachís, es la vía más habitual.
• Vía nasal (esnifada). Para el consumo de cocaína se utiliza fundamentalmente esta vía.
• Vía parenteral: intravenosa, intramuscular o subcutánea. La heroína sería un ejemplo de su utilización.
• Vía rectal. No muy usada con productos prohibidos, pero sí con medicamentos.

2.4. ADICCIÓN O TOXICOMANÍA

Para Donovan y Marlatt (1988), es “un patrón de conducta complejo, progresivo, que tiene componentes biológicos, psicológicos, sociológicos y conductuales”.

Según Gossop (1989), para que pueda hablarse adicción deben coincidir los siguientes factores:

• Fuerte deseo para llevar a cabo la conducta particular.
• Capacidad deteriorada para controlar la conducta.
• Malestar y angustia emocional cuando la conducta es impedida o dejada de hacer.
• Persistencia con la conducta a pesar de la clara evidencia de que es quien produce los problemas.

Determinadas drogas, como la heroína, producen un gran efecto, tanto en el cuerpo como en las emociones del consumidor, pero ello no es causa en sí mismo para que le originen adicción. Es decir, la ingestión de droga no es adictiva si se es capaz de controlarla y acomodarla al resto de la propia vida.

La toxicomanía es el estado de intoxicación crónica que produce el uso continuado de un determinado tipo de droga que lleva a un deseo incontrolado de continuar tomándola, con tendencia a aumentar la dosis.

Se reserva el nombre de hábito o acostumbramiento al estado de consumo caracterizado por un deseo no compulsivo de consumir la droga, sin tendencia a aumentar las dosis, es decir, un cierto grado de dependencia psíquica al que no acompañan efectos ecundarios físicos nocivos para el consumidor.
Se caracteriza por:

1.-COMPULSIÓN

En forma de una invencible necesidad de conseguir la droga por los medios que sean. Siendo la compulsión un impulso , inevitable, irreprimible, una necesidad tiránica de administrarse droga y obtenerla de cualquier forma posible.

2.-DEPENDENCIA PSÍQUICA

Situación en la que existe un sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico, que exige la administración regular o continuada de la droga para producir placer o evitar el malestar de la privación. La dependencia psíquica, como estado mental, es el más potente de todos los factores implicados en la intoxicación crónica con drogas psicotrópicas.

3.-DEPENDENCIA FÍSICA

Estado de adaptación biológica, física o fisiológica, que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la administración de la droga.

Ello condiciona el deseo “irreprimible” (compulsión) de conseguir droga.

4.-TOLERANCIA:

Estado de adaptación caracterizado por la disminución de las respuestas a la misma cantidad de droga o por la necesidad de una mayor dosis para provocar el mismo grado de efecto farmacodinámico. Se podría decir, que una misma célula responde cada vez menos a un mismo estímulo. Se crea la necesidad de dosis cada vez mayores para obtener la sensación esperada.

Tolerancia cruzada: Situación que determina que el hecho de consumir una droga, hace que se produzca no sólo tolerancia a ella, sino también tolerancia hacia otras.

La tolerancia cruzada puede evidenciarse entre la heroína y la morfina, el alcohol y los barbitúricos.

2.5. DEPENDENCIA

Según la OMS este término hace referencia a “un conjunto de manifestaciones fisiológicas, comporta mentales y cognoscitivas en el cual el consumo de la droga, o de un tipo de ellas, adquiere la máxima prioridad para el individuo, mayor incluso que cualquier otro tipo de comportamiento de los que en el pasado tuvieron el valor mas alto…”.

Es el estado psíquico y/o físico, que causa la acción recíproca entre un organismo vivo y un fármaco o droga y que se caracteriza por modificaciones en el comportamiento y el intenso deseo de volver a tomarlo de forma periódica, bien para experimentar sus efectos, bien para evitar los síntomas negativos de su privación.
Sólo se conceptuará así si el consumidor presenta tres o más de los siguientes síntomas:

• Deseo intenso o vivencia de una compulsión a consumir una sustancia.
• Disminución de la capacidad para controlar el consumo de una sustancia.
• Síntomas somáticos de un síndrome de abstinencia.
• Tolerancia.
• Abandono progresivo de otras fuentes de placer o diversión.
• Persistencia en el consumo de una sustancia a pesar de sus evidentes consecuencias perjudiciales.
Cabe distinguir los siguientes tipos de dependencias:
• Dependencia física: “estado de adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la administración de la droga o se influye en su acción por la administración de un antagonista especifico…”.
• Dependencia psíquica o psicológica: “situación en la que existe un sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico que exigen la administración regular o continua de la droga para producir placer o evitar malestar”.

2.6. SÍNDROME DE ABSTINENCIA

El concepto de dependencia nos lleva al Síndrome de abstinencia como “conjunto de síntomas y signos que aparecen en una persona dependiente de una sustancia psicoactiva cuando deja bruscamente de consumirla o la cantidad consumida es insuficiente”.

Se distingue entre:

• Síndrome de abstinencia agudo: conjunto de síntomas y signos orgánicos y psíquicos que aparecen inmediatamente después de interrumpir el consumo de droga del que la persona es dependiente.
• Síndrome de abstinencia tardío: aparece después del síndrome de abstinencia agudo, esto es, después de 4 a 12 días de la aparición del síndrome de abstinencia.
• Síndrome de abstinencia condicionado: consiste en la aparición de la sintomatología típica de un síndrome de abstinencia agudo en un individuo que ya no consume, al ser reexpuesto a los estímulos ambientales que mantenía durante su etapa dependiente.

2.7. TOLERANCIA

Es el “estado de adaptación caracterizado por la disminución de la respuesta a la misma cantidad de droga o por la necesidad de una dosis mayor para provocar el mismo grado de efecto farmacodinámico”.

Llorens Borras la define como “la resistencia del organismo a los efectos de la droga, que obliga a un consumo de la misma cada vez mayor para obtener los mismos resultados”.

La tolerancia cruzada es el fenómeno por el que, cuando se toma una droga, aparece tolerancia no sólo a esa droga, sino también a otra del mismo tipo o a veces de otro contexto; por ejemplo, la heroína provoca tolerancia cruzada a la morfina. No es un concepto absoluto, ya que puede variar según la droga, el consumidor, la dosis, la frecuencia de consumo, etc.

Es la capacidad de las células del organismo para adaptarse a la presencia de una droga. Esta situación lleva al drogadicto a un estado caracterizado por la disminución de la respuesta ante una misma cantidad de droga, lo que le obliga a que las dosis para conseguir los mismos efectos sean cada vez mayores.

La tolerancia varía con los individuos y el tipo de drogas o fármacos, así como con las dosis de consumo inicial. La situación que determina el hecho que al consumir una droga no sólo produzca tolerancia a la misma sino también a otras, se denomina tolerancia cruzada.

2.8. POLlTOXICOMANíAS

Politoxicomanía, o poliadicción es el uso por un mismo consumidor de drogas diferentes. Así puede considerarse al consumidor de heroína que consume cocaína cuando escasea la primera, o el consumo frecuente de alcohol unido al de hachís.

Se entiende por politoxicomanía la situación de la persona que en su consumo de drogas no se limita a una sola sino que consume varias, en distintos o en el mismo momento, mezclando losefectos de todas.

Dentro de este fenómeno, una de las sustancias más habituales utilizada para mezclar con otras drogas es el alcohol, circunstancia o actitud que resulta altamente peligrosa. También se mezcla la heroína con la cocaína o con las anfetaminas.

El alcohol actúa como un potenciador de los efectos de las drogas. Sin embargo, se da la paradoja de que ese mismo alcohol, consumido por la misma persona y mezclado con la misma droga, en unas ocasiones actuará como potenciador en sentido positivo y otras en sentido negativo, con los resultados imprevisibles y nocivos que esa inesperada reacción puede llevar aparejados.

2.9. USO Y ABUSO

Se entiende por uso el consumo de una sustancia que no acarrea consecuencias negativas en el consumidor.
Abuso se refiere al hecho de un, consumo continuado, a pesar de las consecuencias negativas para el individuo.

Para la OMS, abuso es “Un uso excesivo, esporádico o persistente, no relacionado con una práctica médica aceptable”, distinguiendo entre:

Uso desaprobado: uso de una droga que no es aprobada por la sociedad o un grupo dentro de una sociedad.

Uso peligroso: uso de una droga que probablemente producirá consecuencias nocivas para el usuario, ya sea de disfunción o daño.

Uso desadaptativo: uso de una droga que implica daño en el funcionamiento social o psicológico.

Uso nocivo: uso de una droga que se toma sabiendo que puede causar enfermedad mental o daño físico en el individuo.

3. CLASIFICACIÓN DE LAS DROGAS
Existen distintos criterios para clasificar a las drogas, y todos ellos incompletos o ambiguos, lo que hace que no se pueda decir que existe una clasificación admitida a nivel mundial. Por otra parte, la existencia de drogas cuyos efectos dependen de la dosis, de las circunstancias e incluso del consumidor o las diferencias notables en los criterios para catalogar los tipos de sustancias por su capacidad adictiva, hace aún más complejo la división de las mismas de una manera homogénea y coincidente.

Las drogas se han clasificado históricamente en atención a su origen, por su estructura química, su acción farmacológica, por el medio sociocultural (legales-ilegales, duras-blandas, institucionalizadas-no institucionalizadas), etc.

Se expone a continuación unas clasificaciones bastante aceptadas, sobre la base de los conocimientos que la Medicina y la Química han aportado al conocimiento de cada una de las sustancias clasificadas.

A) Por su origen:
• Naturales: cannábicos, hojas de coca, opio, hongos, peyote, mezcalina.
• Semisintéticas o seminaturales: heroína, morfina, codeína.
• Sintéticas: Demerol, Metadona, Éxtasis, Speed, Ice, PCP (polvo de ángel).

B) Por sus efectos en el organismo:
• Depresores del SNC (sistema nervioso central):
Alcohol: Vinos, Cervezas, Licores Barbitúricos e hipnóticos: Pentobarbital, Secobarbital Opiáceos o narcóticos: Morfina, Heroína, Codeína
• Tranquilizantes: Valium, Rohypnol
• Inhalables: Bencina, Gasolina, Acetona, Alcohol butílico, Toluen
• Estimulantes: Cocaína, Crack, Anfetaminas, Metanfetaminas: Éxtasis
• Alucinógenos: Hongos, Peyote, mezcalina, LSD, PCP (Polvo de ángel)
• Cannábicos: Marihuana, Hachís, Aceite de hachís

C) Por su consideración penal
Basándose en lo establecido en el Código Penal y en las diversas legislaciones que las regulan o controlan (Ley de Contrabando), tendremos la clasificación siguiente:

a) Legales. Incluiríamos aquí todas aquellas sustancias cuyo uso y consumo no está penalizado por las leyes, estando, como máximo, reguladas por normas administrativas (venta de alcohol y tabaco a menores).

b) Ilegales. Son aquellas que, sobre la base de los convenios internacionales suscritos por España (1961 y 1971 principalmente) y la legislación posteriormente nacida de ellos se recoge en las Listas de Estupefacientes y Psicotrópicos. Así, consideraremos ilegales las recogidas en el Código Penal, mientras que otras muchas sustancias que no se recogen y son consideradas drogas nocivas para la salud serían las consideradas legales (como el alcohol).

Hay productos, como los fármacos, que obtenidos y consumidos bajo determinadas circunstancias (con receta, bajo prescripción médica, etc.) serán legales, mientras que ese mismo producto, obtenido o consumido sin guardar los requisitos legales establecidos, puede derivar en actitudes o comportamientos penalmente perseguidos.

D) Por su régimen de fiscalización.

Sobre la base de lo establecido en los acuerdos internacionales, tenemos dos grandes grupos, estupefacientes y psicotrópicos, y es en estos acuerdos internacionales (1961 – 1971) en los que se definen y determinan qué tipo de sustancias se encuadran en cada grupo, existiendo unas Listas que los recogen, listas que para los psicotrópicos son abiertas y se someten a modificaciones de forma periódica, pudiendo desaparecer de ellas sustancias que hoy tienen esa consideración y aparecer nuevos productos.

Por otra parte, en el Convenio Internacional de 1988 se establecen actuaciones y controles sobre los llamados precursores, sustancias muy diversas utilizadas en la fabricación y elaboración de los estupefacientes o psicotrópicos.

Sobre la base de esta clasificación tendremos:

a) Estupefacientes. Son las sustancias comprendidas en las listas I y II de los Anexos a la Convención Única de Viena de 1961, hecha por la ONU, ya sean naturales o sintéticas, y las demás que adquieran tal consideración, en el ámbito internacional con arreglo a dicha Convención y en el ámbito nacional por el procedimiento que reglamentariamente se establezca. Entre otras se consideran estupefacientes el cannabis, el opio, metadona, heroína, morfina, derivados de la hoja de coca y cocaína.

b) Psicotrópicos. En 1971 la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas advierte que una serie de sustancias distintas a las enumeradas como estupefacientes, es objeto de uso indebido, ocasionado problemas sanitarios y sociales.

Son los psicotrópicos, a los que se puede definir como las sustancias a las que se refieren las listas I, II, III, y IV, del Anexo I, y la relación de sustancias, no incluidas en dichas listas, del Anexo II, o bien que en el futuro puedan ser incorporadas a las listas o relación, así como los preparados que las contengan, y que pueden agruparse según el Convenio Único de Viena de 1971 de la O.N.U en:

– Psicolépticos. Depresores del sistema nervioso central.
– Psicoanalépticos. Estimulantes del sistema nervioso.
– Psicodislépticos. Distorsionan la percepción.

c) Precursores. Son aquellas sustancias químicas empleadas en la elaboración o transformación de las drogas y como consecuencia del Convenio de Naciones Unidas, contra el tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, hecho en Viena el 19 de diciembre de 1988, se han introducido en nuestra legislación nacional una serie de disposiciones relativas a los controles sobre el comercio, transporte y distribución de los compuestos contemplados en las listas I y II anexas al citado convenio internacional.

3.1. DEPRESORES

Son sustancias que pueden disminuir la función normal del cerebro. Sus consumidores están menos atentos a los estímulos exteriores y sus reacciones son más lentas. Disminuyen todas las funciones mentales superiores (atención, juicio, razonamiento, memoria e inteligencia) y se deprime igualmente el estado de ánimo.

Generalmente su uso continuado produce dependencia física, y si se interrumpe su consumo, al síndrome de abstinencia.

Su uso junto con el alcohol puede disminuir la respiración y el ritmo cardiaco, lo que puede conllevar la muerte.

3.1.1. OPIÁCEOS

Son conocidos también como “narcóticos” (adormecimiento) y son derivados a partir de la goma de opio.
Los opiáceos son las drogas de mayor poder adictivo y entre sus efectos está la somnolencia, analgesia, cambio de estado de ánimo, depresión respiratoria, náuseas, vómitos, y “miosis” (constricción de la pupila).

De origen natural encontramos: el opio.

Extraídos sus alcaloides más importantes: la morfina, la heroína y la codeína.

Sintéticos: demerol y metadona.

Los opiáceos son sustancias susceptibles de originar en el hombre toxicomanías o farmacodependencias de origen mórfico, por ser la morfina el principal alcaloide del opio. Son sustancias que poseen propiedades analgésicas e hipnóticas, así como euforizantes y sedantes, pudiendo ser naturales y sintéticas.

Son drogas derivadas de la planta conocida como adormidera (papaver somniferum), planta de origen oriental que tiene como principales países productores los de oriente medio, Birmania, Laos, Tailandia, Pakistán, Irán, China…, aunque actualmente las mafias del narcotráfico están tratando de implantar sus cultivos en zonas no habituales, como en Sudamérica, consiguiendo de forma paulatina su arraigamiento.

De las cápsulas de la planta se obtiene un jugo o látex, de textura viscosa, que se recoge manualmente, de color claro que se vuelve oscuro al contacto con el aire y que es el denominado opio. De este opio se obtiene el principal alcaloide, la morfina y, de ella, se derivó hasta la heroína, obteniéndose posteriormente la metadona. Igualmente se obtienen fármacos como la codeína y sus derivados, de amplio uso hoy en día.

Existen plantaciones legales con fines medicinales, teniendo en España extensos terrenos dedicados a su cultivo y fábricas para el tratamiento de la llamada paja de adormidera, ya que no se obtiene el opio de las cápsulas, sino que se cortan y pican enteras las plantas y posteriormente se trasladan a la fábrica de medicamentos para su tratamiento.

Todas estas sustancias (los opiáceos en general), crean dependencia física y psíquica y tolerancia, siendo una de las características físicas habituales en sus consumidores habituales la extrema delgadez y una desmejora general en su estado físico.

3.1.1.1. Opio

Producto que se obtiene de la adormidera (Papaver somniferum) desecando el jugo que se extrae de sus cabezuelas verdes. Es opaco, moreno, amargo y de olor fuerte característico. El opio crudo contiene varios alcaloides, entre los que se encuentran: morfina, heroína y codeína.

La zona de mayor producción son Asia menor, Irán y la India.

Raramente lo encontraremos en nuestro país, salvo en casos de marineros nativos de los países productores que la tienen asimilada en su cultura y que llegan en barcos procedentes de aquellos países a nuestros puertos.

Se consume masticado, fumado o en infusión, generando dependencia física, psíquica y presentando tolerancia.

3.1.1.2. La Morfina

Es el principal alcaloide del opio. El nombre se le puso en honor del dios del sueño, Morfeo, dado que era capaz de provocarlo. Descubierta la morfina en 1803, es diez veces más potente que el opio y tiene excelentes cualidades para aliviar el dolor y, en la actualidad, es una terapia habitual en cánceres terminales.
Es el mejor analgésico natural que se conoce y produce hábito y dependencia con gran facilidad.

Los primeros “morfinómanos” eran fundamentalmente profesionales de medicina. El control actual de la morfina hace que no sea una droga de abuso importante fuera de su administración terapéutica para el dolor.
Otros alcaloides del opio, empleados en medicina son la codeína, la tebaína, la narcotina, etc.

Es un opiáceo natural y el alcaloide más importante del opio, hallándose en una proporción del 10 %, si bien ésta puede variar según la zona de cultivo. Nació como un medicamento muy usado en las grandes guerras, pero pronto reveló los problemas que traía, como era el generar una gran adicción entre los enfermos con los que se usaba.

Se obtiene directamente del opio o mediante el tratamiento de la paja de adormidera. Se presenta en ampollas en estado líquido, principalmente, y suele administrarse por vía endovenosa. Su obtención ilícita es mediante falsificación de recetas y robos en farmacias o en aquellos lugares donde la utilizan (hospitales).

Su consumo genera dependencia física, psíquica y presenta tolerancia. Secuelas de su consumo son la disminución de la potencia sexual y la fertilidad.

3.1.1.3. La Heroína

Chiva o Heroica, es un alcaloide obtenido de la morfina, en forma de polvo cristalino, blanco y amargo con propiedades sedantes y narcóticas, que se usa como droga. Produce adicción y graves daños a la salud.

Fue descubierto por la empresa farmacéutica Bayer en 1874 Y revolucionaría el consumo de drogas una década después: la heroína era eficaz para el tratamiento de la tos y de la disnea en asmáticos y tuberculosos. En los diez años en que estuvo comercializada su difusión fue enorme, llegando incluso a sustituir a la morfina en China.

En la actualidad, en nuestro país es la droga que acarrea más problemas sanitarios, de orden público y de alarma social.

Se administra fumada, inhalada, pero sobre todo por inyección intravenosa, vía esta que más riesgos implica al poderse contraer numerosas infecciones, septicemia, hepatitis, SIDA, etc.

Generalmente es adulterada con productos muy tóxicos y, desconociendo el consumidor el grado de “corte” de la suministrada, corre el riesgo de llegar a una intoxicación muy severa.

Su síndrome de abstinencia es muy fuerte y consiste en náuseas, calambres, sudoraciones, frío, temblores.
Se trata de un opiáceo semisintético, cuya denominación científica es diacetilmorfina. Nace igualmente como medicamento y lo hace en sustitución de la morfina, pero termina revelándose aún peor que aquella, por lo que desaparece del mercado como fármaco, aunque en algún país (Reino Unido), con autorización de la OMS, se elabora con fines de investigación. Sobre la base de su origen y presentación, hay varios tipos:

Heroína blanca. También denominada nº 4 o francesa. Es un polvo de color blanco y fino, de textura aterciopelada. Procede del Triángulo Dorado (Laos, Birmania y Tailandia).

Heroína marrón. También denominada nº 3 o brown sugar, es un polvo de color marrón fino o terroso y procede del Sudeste Asiático.

Heroína negra. Conocida como black tar, es de color marrón oscuro a negro y se produce en Méjico. Se consume principalmente en Estados Unidos.

La heroína, cuando llega al consumidor, se presenta cortada con distintas sustancias, dependiendo en ciertos momentos de la propia picaresca del traficante. Se han detectado cortes con sustancias tan variadas como glucosa, lactosa, cacao, cafeína, paracetamol, piracetam, harina, y algunas peligrosas como estricnina, yeso, ladrillo rallado y polvos de talco. Su nivel de pureza ha bajado considerablemente y dependiendo de la oferta y demanda del momento puede oscilar entre un 6 y un 20%. Excepcionalmente, en algunos poblados marginales de Madrid, el nivel de pureza alcanza cifras del 50 – 60 %.

Su venta suele hacerse en forma de pequeñas papelinas, que contienen una cantidad que raramente llega a los 250 miligramos (1/4 de gramo), siendo mucho más frecuentes las de 100 miligramos.

La cantidad que consume un heroinómano variará en función del nivel de adicción. Los iniciados consumen aproximadamente 250 mg y, posteriormente, llegan a necesitar algunos hasta 2 ó 3 gramos diarios.

Para su consumo, habitualmente, se disuelve en agua que calientan en una cucharilla doblada o similar con una fuente calórica como mecheros, velas o similares para favorecer la mezcla y disolución. Posteriormente, el líquido resultante lo filtran con un algodón o filtro de cigarrillo y se lo inyectan directamente en vena, siendo el lugar más habitual la cara interna de los brazos, aunque no son infrecuentes los que se inyectan entre los dedos de las manos o pies, debajo de la lengua, en la ingle, etc., buscando generalmente esas zonas por la facilidad en localizar en ellas venas.

Otras veces, este cambio en zonas donde inyectarse lo hacen tratando de ocultar las marcas que dejan los propios pinchazos, ya que por razones laborales, familiares etc., esas marcas supondrían un grave problema facilitando su identificación por el resto de personas. De ahí que veamos gente que usa mangas largas en momentos no adecuados, que se pincha en zonas pocos frecuentes, antes citadas, o que busca otras vías de consumo, como es el esnifar los vapores tras calentar la heroína (chino), esnifarla o fumarla.

Algunos heroinómanos mezclan la heroína con otras drogas como la cocaína (bola rápida ospeed ball) o con las anfetaminas (bola de fuego).

El uso de jeringuillas conlleva grandes riesgos de contagios de enfermedades, pues los adictos se intercambian las jeringuillas entre sí de forma habitual.

En cuanto a los efectos que produce, genera dependencia física, psíquica y presenta tolerancia. Su potencia es mayor que la morfina, de 4 a 10 veces.

La codeína. Alcaloide obtenido directamente del opio o de la transformación de la morfina, también conocido como metilmorfina.

Se ha dado la circunstancia de que, ante la falta de heroína en el mercado negro, se ha producido una gran demanda en farmacias de productos con altos contenidos de codeína, a fin de buscar en ellos sustitutos puntuales a la heroína.

Se presenta en forma de polvo blanco, píldoras, en formas inyectables y como jarabes contra la tos en líquido. En cuanto a su consumo, dependerá de la presentación, pero suele ser por vía oral y, cuando es en forma líquida (jarabes), se hace un previo calentamiento para evaporar parte del líquido y concentrarla.

3.1.1.4. La Metadona

Es una sustancia sintética derivada del opio que se suministra bajo control médico y que tiene efectos analgésicos muy potentes y similares a la morfina; se presenta en forma de comprimidos, supositorios y autoinyectables.

Su uso casi está reservado en exclusividad para el tratamiento de desintoxicación de los opiáceos y, aunque su utilización regular pueda inducir dependencia, se considera que ésta es menos grave que la de la morfina o la de la heroína.

3.1.2. LOS TRANQUILIZANTES Y DEPRESORES SINTÉTICOS

Valium, Lexotan, Rohypnol, etc, son sedantes muy conocidos.

Se administran por vía oral en forma de pastillas comercializadas y su tolerancia es grande, lo que hace ir aumentando la dosis de forma paulatina.

Crean adicción y sus efectos a largo plazo son la incoherencia en el lenguaje, la falta de coordinación, marcha inestable, sequedad en la boca, desinhibición de los impulsos sexuales, cambios bruscos de estado de ánimo, deterioro en el proceso del pensamiento, atención y memoria.

Son productos sintéticos fabricados en laboratorios y conocidos vulgarmente con el apelativo de pastillas para dormir.

Se presentan generalmente en cápsulas, comprimidos o ampollas y pueden ser de tres tipos:

– Hipnóticos (producen sueño = barbitúricos o no barbitúricos).
– Tranquilizantes (evitan la ansiedad, relajan).
– Sedantes (producen depresión = analgésicos).

Barbitúricos
Son los derivados del ácido barbitúrico. Los hay de larga (barbital, fenobarbital), intermedia (butalbital, alobarbital), corta (pentobarbital, hexobarbital) y ultracorta duración (tipoental).

Tienen aplicación en medicina (son hipnóticos, producen sueño), se elaboran en laboratorios farmacéuticos y se administran por vía oral, rectal e inyectados. Bajo los efectos de los barbitúricos se tiene un comportamiento como si se estuviera ebrio. Generan dependencia física, psíquica y presentan tolerancia. La adquisición de forma ilícita se produce mediante robos, atracos en farmacias y falsificación de recetas.

Benzodiacepinas
Son tranquilizantes menores con acción depresora. Se administran por vías orales e inyectadas. Los más utilizados son el diacepam, halción, valium, rohipnol (más potente que los anteriores), etc. Producen dependencia y generan tolerancia. La adquisición de forma ilícita se produce mediante robos, atracos en farmacias y falsificación de recetas.

3.1.3. EL ALCOHOL

El etanol es una droga muy aceptada socialmente que, como se sabe, se obtiene de la fermentación de diversos granos, frutos y plantas y que se encuentra contenido en proporciones diversas en las bebidas alcohólicas: 4-6% en las cervezas, 10-12% en los vinos de mesa y 20-60% en los destilados.

Se absorbe rápidamente por el tubo digestivo, en estómago e intestino y dependiendo de su graduación y de diversas circunstancias, la absorción completa oscila entre 2 a 6 horas.

Se metaboliza entre un 90-98% en el cuerpo, fundamentalmente en el hígado, y el resto es expulsado por la orina, sudor, etc.

Su ingestión en dosis altas puede llevar a la muerte tras entrar en estado de coma.
Su consumo continuo genera tolerancia y mezclado con otras drogas tiene efectos depresores multiplicadores.

Tiene una dependencia tanto física como psíquica y su interrupción puede producir síntomas de ansiedad, temblores, alucinaciones (Delirium tremens).

Benzodiacepinas
El efecto de su consumo es depresor, aunque en un principio actúa disminuyendo las inhibiciones, produce euforia y posteriormente somnolencia. Si su consumo es excesivo, causa confusión, letargo, dificultad en el habla, amnesia, falta de respiración, e incluso la muerte.

3.1.4. DISOLVENTES E INHALABLES

Son una serie de productos químicos o fármacos que pueden ser líquidos muy volátiles o gases con la propiedad de producir vapores que son psicoactivos y susceptibles de deprimir y/o estimular el sistema nervioso central, en algunos casos generar alucinaciones y producir toxicomanías.

Dentro de estas sustancias incluimos: gases de productos derivados del petróleo líquido: (butano, propano, gasolinas, etc.), disolventes como el benceno y hexano (esmaltes para las uñas, quitaesmaltes, líquidos para limpieza), pegamentos y colas, pinturas, etc.

Se consumen mediante la inhalación de sus vapores. Presentan un grave riesgo de lesiones internas pues los gases al entrar en el cuerpo humano (pulmones) sufren cambio de temperatura y llegan a solidificarse en forma de penetrantes agujas, así como el uso continuado de los mismos puede acarrear transcurridos unos 6 meses daños irreversibles en el cerebro. Su consumo está más extendido entre los jóvenes y menores. Presentan dependencia psíquica y tolerancia.

Acetona, alcohol butílico, tolueno, bencina o gasolinas, son algunas de las sustancias catalogadas en este apartado, que entran en la composición de pegamentos, lacas de uña, quitamanchas, cementos plásticos, aerosoles, disolventes y otros productos de limpieza o cosmética.

Son líquidos transparentes de un fuerte olor penetrante y cuyo consumo por inhalación, generalmente vaciando parte del producto comercial en una bolsa de plástico, tiene efectos depresores, conductas agresivas, deterioro de los procesos mentales, aislamiento del consumidor habitual y depresión del sistema inmunitario.

Son productos con gran dependencia y cuya supresión conlleva un síndrome de abstinencia intenso.

3.2. ESTIMULANTES

Tienen el efecto contrario de los depresores pues son una clase de drogas que intensifica la actividad cerebral.

Sus efectos son un aumento en la agudeza mental, en la atención y en la energía, acompañados por un alza en la presión arterial y aumento en la velocidad del corazón y en la respiración.

El abuso de estimulantes puede ser peligroso ya que tomados en altas dosis se pueden producir sentimientos de hostilidad y paranoia, subida de la temperatura corporal, taquicardias, convulsiones letales y fallos cardiovasculares.

Entre los estimulantes más conocidos figuran: la cocaína, producto no utilizado en medicina, las anfetaminas, las metanfetaminas y otros.

3.2.1. LA COCAÍNA

a) Hoja de coca. Son las hojas del arbusto de la coca (erytroxilon coca) exceptuándose la que se haya extraído toda la ecognina o cualquiera de sus alcaloides. El arbusto de la coca es una planta que se reproduce por semillas, es de hoja perenne y crece silvestre en la región andina (Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia) ya que reúnen las condiciones climatológicas adecuadas (altura, temperatura, humedad). Existen dos tipos de hojas: Hoja huanaco. Se da principalmente en Bolivia, tiene un sabor amargo, mayor contenido e alcaloide y es muy apreciada por los traficantes.

Hoja trujillo. Se da principalmente en Perú, sabor agradable y es la más apreciada por losmasticadores.
El alcaloide en la hoja oscila del 0.5 al 2% dependiendo de la calidad de la hoja y de la edad de la planta. Se consume masticada y en infusión. En cuanto a los efectos, no genera toxicomanías notables, pudiendo aparecer hiponutrición, trastornos oculares y afectar al tiroides.

El tráfico ilegal es prácticamente nulo. No es frecuente que encontremos hojas de coca en nuestras actuaciones. En la cultura sudamericana han existido desde hace muchos siglos y se usaba por casi todas las tribus precolombinas como analgésico y calmante, masticándolas con una pequeña bola de una sustancia de carácter básico, que ayudaba en la masticación de la hoja a romper las células y extraer de ellas el alcaloide de la hoja de coca que es el que producía el efecto.

b) Cocaína. Se obtiene de la hoja de coca tras varios pasos intermedios: Por un proceso de maceración de las hojas, mezcladas con agua, cal, amoníaco, sal y queroseno se obtiene el sulfato de cocaína, la llamada pasta de coca (basuko), que se suele consumir fumada sola o mezclada con tabaco o marihuana.

De este producto podemos obtener otros dos, bien la conocida como cocaína o bien pasar directamente al crack, sustancia ésta a la que también es posible llegar desde la cocaína, por un procedimiento más costoso y largo.

Por cada 100 kilos de hojas se obtiene aproximadamente un kilo de pasta de coca y unos 800 gramos de cocaína.

Igualmente, no es muy frecuente encontrar pasta de coca, y la que entra es para organizaciones que usando el método de correos para introducir la pasta impregnada en prendas u oculta en objetos. Posteriormente montan laboratorios para su transformación en cocaína.

Sobre la base de su pureza la encontraremos en la calle de diversas formas, generalmente como un polvo blanco, aterciopelado, esponjoso y cristales cuneiformes.

Cuanto mayor sea el grado de pureza, presentará una forma más compacta, la llamada roca o escamas, de color claro (blanco ligeramente amarillento) con un fuerte olor por las sustancias químicas, especialmente el amoníaco, y siendo debidos esos nombres a que tiene forma de pequeñas rocas o incluso al partirse da la sensación de pequeñas escamas superpuestas.

A medida que se va adulterando y bajando en sus niveles de pureza va perdiendo esa forma y cada vez tiene forma de polvo blanquecino. Las sustancias con las que se adultera, generalmente, son anestésicos locales (lidocaína), piracetam, paracetamol, cafeína, glucosa.

El nivel de pureza con la que llega al consumidor ronda el 15%, si bien, en Madrid se puede encontrar en los poblados marginales con una pureza del 60 – 70 %.

Se consume esnifada, en las llamadas rayas, variando mucho la cantidad de cada raya en función del nivel de adicción a la droga, si bien dosis de medio gramo pueden resultar mortales. Se elimina rápidamente por el organismo, llegando algunos consumidores a administrarse diariamente hasta 10 gr.

Esta droga está generando numerosas muertes por su abuso, muertes que, muchas veces, quedan camufladas como fallos cardíacos, a pesar de la juventud de los fallecidos. También produce enfisemas pulmonares y perforación del tabique nasal. Es una droga que vuelve a su consumidor violento y peligroso. Genera dependencia psíquica, física escasa y presenta tolerancia.

Es una sustancia que puede diluirse en agua y otros líquidos o productos (fibra de vidrio…), lo que facilita su ocultación y transporte a fin de burlar controles aduaneros o policiales.

c) Crack. Existe un derivado de la cocaína denominado crack que se obtiene por calentamiento a presión normal hasta la ebullición de clorhidrato de cocaína con amoníaco y bicarbonato sódico para alcalinizar y precipitar la base libre de cocaína, aunque como indicamos anteriormente puede obtenerse directamente desde la pasta de coca.

Tiene forma de granos o perdigones (color blanco, rosado) suficientes para una o dos dosis, siendo su consumo fumado en cigarrillos o en pipas especiales de agua. Sus efectos son mucho más potentes que los de la cocaína (agresividad).

3.2.2. ANFETAMINAS

Anfetaminas. Son el prototipo de droga estimulante. Son productos de laboratorio (su alcaloide es la efedrina). Son utilizadas en medicina para tratar la obesidad, la fatiga y el Parkinson.

Generan dependencia psíquica, física pequeña o nula y presentan tolerancia.

La anfetamina más corriente es el sulfato de anfetamina, conocido como speed. A los consumidores se les presenta en forma de un polvo en una variedad de colores y se parece a la sal, también en píldoras y cápsulas. Por lo general, el polvo se vende envuelto en un papel.

Su consumo puede ser por vía oral, inhalada o inyectada. Algunos combinan el éxtasis con las anfetaminas porque desean tener las sensaciones placenteras del éxtasis junto con la energía de las anfetaminas. También se combina las anfetaminas con la heroína, denominándose bola de fuego.

Se adquiere de forma ilícita mediante robos, atracos a farmacias y falsificación de recetas médicas.

Derivados anfetamínicos. Se trata de variaciones de la formula básica de la anfetamina que aparecen en el mercado marcando “moda” en el consumo:

Éxtasis. Es una sustancia química denominada MDMA (metilenodioximetanfetamina). Se comercializa en píldoras de distintos tamaños y colores, por lo general con logotipos impresos como: Calvin Klein, rolex, mitsubishi, J&B, Buda, 007,
etc.).

Las pastillas de MDMA suelen estar cortadas con otras sustancias, siendo el porcentaje de pureza variable, desde las que no contiene MDMA, las que tienen 29 mg y hasta 170 mg.

Los efectos del MDMA comienzan a los 30 minutos de su ingestión, alcanzan su punto máximo al cabo de una hora y duran de 2 a 3 horas.

Hielo o ice. Es la denominación de la metilanfetamina. Es un estimulante sintetizado artificialmente. Se asemeja a la anfetamina pero es más potente. Se puede presentar como un polvo de color blanco, vendiéndose en envoltorios como la anfetamina, en píldoras de diferentes formas y colores o en cristales transparentes e incoloros.

Se administra por vía oral o fumada (en pipas) dependiendo de su forma de presentación. Al ser una sustancia muy potente, rápidamente genera dependencia psíquica y presenta tolerancia, existiendo alto riesgo de sobredosis.

3.3. ALUCINÓGENOS

Sustancias, cuyos efectos no son ni estimulantes ni depresores, variando su acción según las personas, siendo su característica más común la capacidad de actuar sobre el cerebro y el sistema nervioso central, produciendo cambios de humor y distorsionando la percepción, generando ilusiones sensoriales (ópticas, auditivas) y alucinaciones.

Los de origen natural son derivados de plantas tales como el peyote, la mezcalina y hongos, son sustancias conocidas y empleadas desde muy antiguo.

Otros alucinógenos son de origen sintético, tal como el LSD.

Técnicamente conocidos como psicodislépticos, producen en quien las consume alteraciones en la percepción, tales como delirios y alucinaciones, riesgos a exponerse a accidentes, deterioro de la capacidad de pensamiento, apatía ante las actividades diarias, aislamiento, vacío existencial.

Presentan síndrome de supresión, tolerancia y dependencia física y psíquica.

3.3.1. HONGOS

Pajaritos, San Isidros, Derrumbes, son los nombres populares de estos hongos, de apariencia muy similar a los champiñones, crecen en lugares húmedos y poseen una sustancia conocida como la psilocibina, altamente tóxica.

Se consumen masticados o licuados, mezclados con miel. También se desecan para molerlos y tomarlos en cápsulas.

La psilocibina es el principio activo del hongo psilocibe. Su forma de presentación es de un polvo cristalino de color blanco.

Algunas personas consumen los hongos (bien secos o frescos) con la finalidad de experimentar los efectos alucinógenos. Existen varios tipos de hongos, los más conocidos son: psilocibe cubensis y psilocibe semilanceata (conocida como liberty cap). La dosificación variará según la persona, de una especie a otra y del tamaño del hongo.

Esta sustancia no suele presentar tolerancia ni dependencia física, siendo menos potente que
el LSD.

3.3.2. PEYOTE Y MEZCALINA

Con los nombres de Cabeza o Botones, popularmente se refiere a un tubérculo del cactus denominado Mezcal o Peyote que se cría en zonas desérticas de México y que contiene una sustancia denominada Mezcalina, cuyo principio activo es alucinógeno.

Se consume por vía oral masticándolo, aunque la mezcalina se refina en forma de polvo que suele ingerirse por esta vía o, más difícilmente, inyectarse.

Comienzan sus efectos después de 40 o 50 minutos de su ingestión y se prolongan más de ocho horas, siendo impredecibles sus efectos, desde muy divertidos a tener “un mal viaje”, con estados de pánico, pérdida de control emocional, persecución, desorientación, etc.

Las alucinaciones pueden ir desde “ver la música”, hasta introducirse en un mundo totalmente irreal, con experiencias místicas, con sentimiento-de alegría, paz y unión con los demás.

La mescalina es el principal alcaloide del cactus peyote que crece en el Norte de Méjico y en el sur de Estados Unidos. Es menos potente que el LSD y la psilocibina. Su forma de consumo es masticando los “botones” frescos o secos de la planta o bien hirviéndolos e ingerir la sustancia resultante.

3.3.3. LSD25

Es la denominación de la dietilamida del ácido lisérgico, un alucinógeno semisintético que proviene del ácido lisérgico que se extrae del cornezuelo del centeno.

Se produce en laboratorios clandestinos, presentando forma líquida en su elaboración, líquido con el que posteriormente se impregnan otros productos que sirven de sustento a la droga en sí, y con el que se consumen de forma conjunta, siendo las formas más corrientes:

Hojas de papel impregnadas de LSD y divididas en sellos, cada hoja contiene uno cien sellos. Los sellos miden aproximadamente unos 5 mm de lado y llevan impresa una figura o diseño. La cantidad normal de un sello de ácido es de 50 microgramos, suficiente para inducir un viaje bastante moderado. Pero también podría contener hasta 250 microgramos, cantida suficiente para provocar un trastorno mental temporal o el equivalente a un colapso nervioso.

Los llamados micropuntos, son píldoras diminutas de color impregnadas con ácido.

Son menos comunes que los ácidos, miden de 2 a 3 mm de diámetro y pueden tener diferentes colores. Por lo general, contienen una alta dosis de ácido.

Es una droga que tuvo su auge en el movimiento hippie, cayendo en desuso en los años posteriores y habiendo vuelto hoy en día.

Entre sus principales riesgos está el peligro de tomar una dosis excesiva (sobredosis), por tratarse de muy pequeñas cantidades expresadas en miligramos. Bajo sus efectos se experimenta el denominado viaje, que puede ser, placentero en algunas ocasiones y terrorífico en otras, algo que no es controlable por el consumidor.

Sus alucinaciones suelen ser tan fuertes que están llevando a la muerte a bastantes personas, ante el hecho de lanzarse a vacío para volar al creerse pájaros, o lanzarse en plena carretera a detener un vehículo al considerarse resistentes como el acero…

El consumo de ácido presenta el denominado flash-back, es decir, en cualquier momento se pueden revivir los efectos sufridos en el momento en que se consumió, con todas sus consecuencias, ya que llega sin avisar. Tal fenómeno puede aparecer a los días, semanas, meses e incluso años (se dan casos de hasta 6 años). En su consumo, los efectos se manifiestan a los 30 minutos, alcanza un máximo a las 2 horas aproximadamente y se mantiene durante unas horas, luego viene una caída y termina con la resaca.

Como decíamos se produce en laboratorios clandestinos y aunque principalmente procede de Europa central, hoy en día está en manos de gente medianamente experta su elaboración.

El descubrimiento de LSD-25 por Hofmann y Stoll en 1938 y en los Laboratorios Sandoz, era el compuesto 25 sintetizado por ese Laboratorio. No fue hasta 1943 cuando Hofmann, por accidente, ingirió una pequeña cantidad de LSD y pudo apreciar sus propiedades como alucinógeno y fue la base del llamado “movimiento psicodélico”.

Se consume oralmente y se presenta, generalmente, en forma de calcomanías en trozos de papel, con dibujos tales como estrellas, Pato Donald, y otros.

Su uso puede producir graves alteraciones mentales, como paranoias, alucinosis, esquizofrenia, ataques de pánico; sensación de gran poder, tal como capacidad para parar un tren o volar; debido a que las dosis no están bien reguladas, no se sabe con certeza qué cantidad se ingiere, lo que puede ser realmente peligroso.

3.3.4. POLVO DE ÁNGEL O PCP

En 1959 los laboratorios Parke & Davis sintetizaron la fenciclidina y comenzaron a utilizarla como agente anestésico bajo el nombre comercial de Sernyl para uso en humanos y bajo el nombre de Sernylan, para su uso en veterinaria.

La fenciclidina, mejor conocida como PCP, por sus siglas químicas, también recibe en las calles el nombre de Polvo de ángel o Polvo cósmico.

Se suele utilizar para adulterar otros alucinógenos tales como LSD, mezcalina, psicocibina, o psilocina.
También llamado polvo de ángel, hierba mala o píldora de la paz. Es un polvo cristalino de color blanco (también se presenta en píldoras y en forma líquida). Se puede fumar, inhalar, ingerir o inyectar. En ocasiones se mezcla con cannabis para fumar.

3.4. CANNÁBICOS

El cáñamo es una planta herbácea, anual, dioica (plantas masculinas y femeninas) denominada científicamente cannabis sativa.

Sus hojas, tallo y especialmente flores (plantas femeninas), se cubren de unos pelillos resinosos, de fuerte olor, que es donde se encuentra el principio activo THC (tetrahidrocannabinol), constituyendo estos pelillos la resina del cannabis. Los principios activos también están en menor cantidad, por el siguiente orden, en hojas, tallos, raíces y semillas.

Los principales derivados cannábicos son la grifa o marihuana, el hachích y el aceite de hachích.

Para su elaboración, una vez la planta está en su momento de corte, se lleva éste a cabo, procediendo antes del corte de la planta a realizar una ligera sacudida de la misma para recoger en trozos de tela los primeros pelillos (resina) que caen libremente, constituyendo esta resina el hachích que se conoce como polen, doble cero, goma, muy valorado en el mercado dado su alta calidad.

Una vez cortada la planta se lleva a secaderos, desde donde transcurridos unos días la introducen en habitaciones preparadas, o en tambores y allí proceden al sacudido de las plantas a fin de que la misma libere todos los pelillos resinosos, quedando estos adheridos a grandes superficies de tela con la que cubren el suelo o al fondo de los tambores. De allí son retirados y mediante la aplicación del calor le dan la forma deseada, generalmente de tabletas de unos 250 gramos de peso, rectangulares, adquiriendo co el calor un color marrón intenso muy característico. Esta resina del cannabis es lo que se conoce popularmente com hachích o chocolate.

La planta que queda tras estas sacudidas se dedica al picado para obtener la grifa o marihuana.
Del hachích (resina de cannabis), antes de compactarlo, mediante mezcla con alcohol y posterior destilación, se obtiene el aceite de hachich.

Hay plantaciones legales en España destinadas a fines comerciales, pues la semilla del cannabis es el llamado cañamón, usando para alimentar aves, y la parte fibrosa de la planta secada se destina a elaborar cestos, cuerdas, suelas de alpargatas, etc, pues el conocido popularmente como esparto.

Grifa o marihuana
Como dijimos, se obtiene mediante el desecado de las hojas pequeñas, ramas, frutos y flores de la planta, que posteriormente se trocean en picadura, para consumirlo fumado. Su concentración de THC varía del 5 – 10 %.

Su tráfico ilícito ha caído notablemente ya que es mucho más rentable el del hachích, aunque sigue consumiéndose (fumado), siendo muy extendido su consumo entre gente mayor, más habituados a la grifa, que consumieron en su juventud, que a otras drogas.

Hachích
Se obtiene sacudiendo el tallo resinoso de la planta, para separar esas vellosidades que son la resina del cannabis, y posteriormente comprimirlo en tabletas por medio del calor. Se presenta en forma sólida y compacta y de tamaño variado.

Generalmente, cuando se introduce en grandes cargamentos suele venir en tabletas de unos 250 grs., rectangulares, pero quienes se ganan la vida introduciendo pequeñas cantidades ingeridas por la boca o introducidas por vía rectal o vaginal, aportan al mercado las conocidas como huevos o bellotas, con tamaños que oscilan entre los 10 y los 50 gramos cada unidad.

De todo ello se desprende que una vez en la calle, donde se vende en pequeños trozos, raramente de más de 1 gramo, las porciones serán diferentes y nos indicarán su origen.

Las más finas y alargadas procederán de las tabletas de ¼ de kilo y los trozos redondeados y más chicos procederán de estos huevos o bellotas, de mucho menor tamaño.

Para partirlo se necesita un buen cuchillo y un previo calentamiento del mismo, ya que el calor ablanda la resina y permite su corte para su distribución en posturas de venta callejera. Se consume fumado, tras calentamiento para poderlo desmenuzar, y mezclado con el tabaco. También se puede fumar en pipas. Su concentración de THC es mayor que la grifa, pudiendo alcanzar el 20%.

Aceite de hachích

Es un líquido viscoso oscuro obtenido al someter la resina de cannabis a un proceso repetido de mezcla con alcohol o éter y destilación. Su viscosidad llega hasta el extremo de que en un vaso boca abajo no caería.
Puede consumirse fumado, al mezclar una gota con tabaco, o bien mezclándolo con vino o extendido en una rebanada de pan. Su concentración en THC es más elevada, pudiendo alcanzar el 85%. De 15 kg de hachích se puede obtener aproximadamente 1 kg de aceite.

Con relación a los efectos de los derivados cannábicos, dependerá de la cantidad y del concentrado de THC, en pequeñas cantidades se puede mostrar como estimulante y en mayores cantidades como hipnótico y alucinógeno.
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